En cualquier procedimiento judicial, el cumplimiento de los plazos es un aspecto clave. Un simple error o retraso puede tener consecuencias importantes para las partes implicadas. En este contexto, la figura del procurador adquiere un papel esencial.
El procurador es el profesional encargado de recibir las notificaciones del juzgado, controlar los plazos procesales y presentar los escritos en tiempo y forma. Su seguimiento diario del expediente judicial ayuda a evitar errores formales y garantiza que el procedimiento avance correctamente.
Contar con un procurador con presencia habitual en los juzgados de Toledo y Madrid aporta seguridad y tranquilidad tanto al abogado como al cliente.